Cepillo de dientes: ¿eléctrico o convencional?

Después de casi un siglo utilizando cepillos de dientes manuales, la tecnología nos ha proporcionado para nuestra limpieza los cepillos de dientes eléctrico recargables. Esto es una solución muy eficaz para mantener nuestra salud bucodental.

Es muy importante tener en cuenta las ventajas que ofrecen estos nuevos productos, pues el cepillado de dientes es un hábito que realizamos varias veces al día, y que mira por nuestra salud. Lo que en primera instancia puede suponer un importante gasto de dinero, a la larga demuestra que su uso es más conveniente en la limpieza de nuestros dientes. También a la larga salimos ganando si nuestros dientes lo agradecen, porque gozaremos de una salud y una estética muy buenas.

 Ventajas de un cepillo eléctrico recargable

Todo lo que debes saber sobre como es la limpieza con los cepillos de dientes eléctrico recargables.

A simple vista no hay muchas diferencias, salvo que el cepillo eléctrico es algo más grande, de primeras aparatoso y necesita de la electricidad para funcionar.

Nada más lejos, las ventajas que ofrece son innumerables. En primer lugar, este aspecto más grande favorece el cepillado de muelas cosa que con un cepillo convencional más corto resultaría más difícil de lograr.

Otra de las características que más llaman la atención es su facilidad de uso, ya que en menos tiempo permite realizar un mayor número de pasadas a los dientes, siendo el resultado mucho más visible, puesto que actúa de forma más eficaz contra la placa bacteriana y el sarro.

Su precio ronda los 80€, dependiendo del modelo, pero haciendo cálculos, la durabilidad tanto de la batería como de las cerdas del cepillo son mucho mayores que la frecuencia que tardamos en cambiar el convencional, por lo que a la larga, sin duda, su uso sale rentable.

Cómo funciona el blanqueamiento dental: paso a paso

A continuación explicamos paso a paso cómo es el tratamiento de blanqueamiento dental.

El tratamiento de blanqueamiento dental se divide en cinco fases, y puede tener una duración de unos 45 minutos, dependiendo de la clínica y la técnica del dentista.

Antes de comenzar a blanquear

Tras la previa revisión del odontólogo, éste realizará una limpieza dental para eliminar el sarro, las impurezas y la placa presentes en la dentadura.

Tras la limpieza, protege tu boca

En esta segunda fase se aplicará una resina alrededor de los dientes, que se endurecerá para proteger la encía del agente blanqueador que se aplicará posteriormente.

Aplicación del gel blanqueador

La tercera fase consiste en la aplicación del compuesto, un gel extendido con un pincel sobre los dientes, que se dejará unos 15 minutos para que penetre. Se trata de una fase de gran importancia, puesto que es necesario que se extienda bien el producto por la superficie del diente para que no quede ningún hueco sin cubrir.

Fijación del blanqueante

La siguiente fase es la fotoactivación o aplicación del Láser Led. Esta luz actúa incentivando las propiedades del compuesto blanqueador y facilita su rápida penetración. Suele aplicarse en apenas pocos segundos.

Retirar el instrumental y ver los resultados

La última fase consiste en retirar la resina protectora de las encías y comprobación del resultado con respecto al color inicial.

Todo lo que se puede saber sobre el tratamiento de blanqueamiento dental explicado paso a paso.